La Terrible Picadura de la Hormiga Bala

Su picadura causa 30 veces más dolor que la de una abeja. Muerde, se retuerce, y pica, envenenando con una sustancia paralizante a su víctima.
Su nombre: hormiga bala.
En este artículo te vamos a explicar no sólo en qué consiste la picadura, sino de dónde procede el dolor, y quién fue el valiente que se dejó picar para catalogar el dolor en una escala comprensible.
Picadura de la hormiga bala
Su picadura es considerada una de las más dolorosas del mundo, y puede causar desde efectos leves como mareos y náuseas, hasta efectos graves como desmayos y shock anafiláctico en algunas personas.
Cuando siente que ella o su colonia está en peligro, usará sus mecanismos de defensa principal, su aguijón y su mandíbula.
¿Qué veneno tiene la hormiga bala?
El veneno de la hormiga contiene una toxina llamada poneratoxina, un péptido neurotóxico paralizante que bloquea cualquier transmisión sináptica que viaje a través del sistema nervioso central. En otras palabras, puede paralizar tu sistema nervioso central.
La poneratoxina causa una cantidad extrema de dolor dentro de diez minutos de la picadura de la hormiga, y causa contracciones musculares lentas y severas y una sensación de quemazón.
Una vez que un animal o un humano es picado, ya no tienen ningún control para relajar o contraer sus músculos, y los espasmos musculares suelen durar hasta veinticuatro horas.
Aunque hasta ahora te haya parecido muy malota...
Esta increíble hormiga esconde unos procesos mucho más complejos que los de su picadura. Si deseas conocer dónde vive, cómo vive, y a qué se dedica en sus ratos libres, puedes descubrirlo en profundidad en el artículo sobre la hormiga bala.
Cómo ataca la Paraponera Clavata
Primero, la hormiga bala muerde.
Una vez que las mandíbulas sujetan firmemente a la víctima (o ellas se sujetan firmemente), la hormiga tiene suficiente fuerza para dar la vuelta a su abdomen.
Ya en posición, la hormiga bala es capaz de picar al mismo tiempo que muerde.
Aunque no representa una amenaza mortal para los seres humanos, se recomienda evitar el contacto con ellas debido al peligro que pueden representar para otros animales pequeños.
A veces caen desde ramas de árboles más altas y atacan cuando encuentran una criatura grande y aterradora, como un humano.
Sin embargo, es raro que un humano sea picado a menos que esté perturbando el hormiguero.
¿Cómo es el dolor de la picadura de la hormiga bala?
El dolor que produce la picadura de la clavata es considerado uno de los más intensos y terribles que puede experimentar un ser humano. Sobre esta picadura se ha dicho que supone 30 veces el dolor producido por una picadura de abeja o avispa.
La sensación se describe como un disparo de arma de fuego, o una quemadura que se extiende por todo el cuerpo, y puede ser tan intenso que provoque náuseas, sudores fríos e incluso desmayos. El dolor suele durar entre 12 y 24 horas, pero en algunos casos puede persistir durante varios días.
En palabras de quienes lo han sufrido, "el dolor es simplemente indescriptible".

Fotografía de Filippo Turetta
Índice Schmidt de dolor por picadura
El doctor Justin Orvel Schmidt, que murió el 18 de febrero de 2023, fue un reconocido entomólogo, de los más valiosos (y valientes) que han existido hasta la fecha. Con el deseo de catalogar los efectos que producían las picaduras de diferentes insectos, se usó a sí mismo como campo de pruebas.
Esto le llevó a obtener el Premio Nobel de Fisiología y Entomología en 2015.
Fue picado, mordido y envenenado por 78 especies y 41 géneros de la orden Hymenoptera (abejas, avispas y hormigas, mayoritariamente)
De todas las picaduras que recibió, la peor fue de la Paraponera clavata. Sobre ella dijo:
"Las picaduras de Paraponera clavata inducen un dolor inmediato extremadamente alto e insensibilidad frente a la presión aplicada con la punta de un lápiz afilado, y un temblequeo y un deseo incontrolable de sacudir la zona afectada. "
"[El dolor] es puro, intenso, brillante... como andar encima de carbón ardiente con un clavo de 3 pulgadas (7cm) incrustado en el talón."
Dr. Justin Schmidt


